miércoles, 1 de abril de 2015

Estación Biológica de Doñana

Una visita a la Estación Biológica de Doñana, acompañados por el director de la Estación, Juan José Negro, que además de acompañarnos nos explica porque considera que la biología de la conservación "es ya una ciencia consolidada" y los proyectos de investigación que desarrolla el CSIC.













Seguro que todos estamos acostumbrados a ver las típicas señales de tráfico que advierten del peligro de atropellar animales salvajes o ganado, en cuyo interior se ilustra un ciervo o una res.  Sin embargo, si nos adentramos en Doñana este peligro se multiplica debido a la alta diversidad y abundancia de fauna presente en la zona. Cuando recorremos los caminos que surcan esta zona debemos extremar la precaución, como muy bien nos recuerdan unas originales señales. Aunque puede resultar pintoresco es la mejor manera tanto de no atropellar a los animales como de poder observarlos. Aparecen aves, sapos, escarabajos… y con la prohibición de distintas velocidades.

Y luego está esta, para proteger a biólogos absortos en su trabajo. 




Descubriendo Doñana

El punto de encuentro Centro de visitantes “El Acebuche, para realizar una visita guiada en 4x4 por un sector del Parque Nacional de Doñana al que está prohibido el acceso y que solo está permitido visitar a través de estas empresas autorizadas. El recorrido se adentra en el Parque Nacional por la playa de Matalascañas, hasta las dunas y por el camino rociero que siguen las hermandades de Cádiz, que está delimitado por estacas y del que está prohibido salir. Continua por el “cerro del trigo” hasta la zona de las marismas. El aguas de estas marisma procede de la lluvia y si no ha llovido suelen estar secas. Por “El Llano de Velaszquez” que te cuentan se llama así porque venía mucho el pintor ¿? Y que es un lugar de asidua afluencia de fauna. Continua hasta la desembocadura del Guadalquivir y regresa por la playa.

A la izquierda quedan algunas casas de pescadores. Nos cuentan que aún se siguen usando pero que los actuales dueños ya no podrán traspasarlas a sus herederos y que acabarán desapareciendo. Una de ellas tiene ¡¡un pozo!! Que se nutre del acuífero de agua dulce que hay bajo el Parque





Entramos por la playa de Matalascañas y nos internamos en las dunas






Al paso de las dunas, la superficie llana sobre la que se desplazan dejará al descubierto un espacio húmedo y resguardado del viento en el que se asentarán las plantas. Estos mosaicos de vegetación entre dos frentes de dunas consecutivos se denominan localmente "corrales". Dentro de los accidentes geográficos originados por las dunas, los corrales son los más caracterizados, tanto por su peculiar estructura como por la riqueza de especies que se encuentran en él. Los corrales son obstáculos temporales de las dunas ya que las dunas en su empuje terminan invadiendo la totalidad del corral. El paso de una barrera de dunas por un pinar supone la total destrucción del mismo y la aparición, muchos años después del llamado campo de cruces ya que los pinos aparecen como extrañas formas fósiles con los troncos mutilados y algunos restos de alguno de sus brazos. Una vez retirada toda la arena que produjo la destrucción del pinar quedan depresiones cercanas a la capa freática, humedeciendo la zona e incluso sufriendo pequeñas inundaciones comenzando un nuevo ciclo de generación de un nuevo corral. 






El tránsito de las dunas por los corrales está acompañado del arrastramiento de la vegetación; sólo sobreviven los pinos más altos (pinos testigos) y los enebros cuyo sistema de raíces los hace “cabalgar” por encima de las dunas




Bosquetes de pino piñonero y matorral


Y seguimos por el camino rociero que siguen las hermandades




“Las Marismillas” en obras antes de que llegue el Presidente. 


"Mariano Rajoy es el cuarto presidente del Gobierno español que escoge para descansar el Palacio de Las Marismillas, finca del Parque Nacional de Doñana. Los dos accesos al Palacio, cerrados a vehículos no autorizados, requieren cruzar el Guadalquivir desde Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) o recorrer en la bajamar los treinta kilómetros de playa que separan la finca de Matalascañas (Huelva). Al ubicarse el Palacio sobre terreno arenoso, los caminos que lo rodean son pistas penosas de transitar, cuando no imposibles para quien no está familiarizado con las arenas.


El disfrute de Marismillas por las elites españolas no es reciente pues ya Alfonso XI convirtió en el siglo XIV estas tierras, propiedad de los Duques de Medina Sidonia, en uno de sus cazaderos preferidos.

Tras seis siglos en manos de estos duques, el afamado Coto de Doña Ana se dividió y la finca Marismilla pasó en 1900 al bodeguero jerezano Guillermo Garvey, quien mantuvo la actividad cinegética a la que invitaba a monarcas y políticos españoles, así como a príncipes de numerosas familias reales europeas. Alfonso XIII fue asiduo cazador en la finca y el Palacio de aires victorianos que Garvey comenzó a levantar en 1900 contaba con estancia y vajillas reservadas para el monarca.

Franco no fue menos y mató en Marismillas 4 venados y 2 jabalíes del 6 al 8 de octubre de 1944, en una visita con una fría acogida por parte de los entonces propietarios, la monárquica familia Borghetto, a la que sorprendió descubrir entre los enseres del general el brazo incorrupto de Santa Teresa, según relata Carlos Morenés en su "Historia del Coto de Doña Ana".

El prestigio que las artes cinegéticas adquirieron durante el Franquismo quedó reflejado en la amplia nómina de ministros y altos cargos que cazaron en Las Marismillas, alguno de ellos con un resultado rayano en el ridículo, según algún sabio guarda de la finca. Un joven de 15 años llamado Juan Carlos de Borbón también cobró su primera pieza en Marismillas en octubre de 1953.

En medio de esta finca, Guillermo Garvey comenzó en 1900 la ampliación de la sencilla residencia que albergaba a propietarios e invitados y su heredero, José Garvey y Capdepón, amplió el inmueble, con aires victorianos, una década después hasta alcanzar la mitad de la extensión actual del Palacio de Marismillas.
A mediados del siglo pasado, los nuevos dueños, los duques de Tarifa, reforzaron el estilo de casa de campo británica del Palacio con su actual estructura de dos amplios ventanales, un mirador corrido y un colorista tejado.

El inmueble sumaba en su planta superior dieciocho dormitorios y cuartos de baño, mientras que en su planta baja destacaba un impresionante comedor, con paredes forradas de nogal y una mesa de cinco metros de largo, de una sola pieza de caoba de Cuba, que Guillermo Garvey compró en un concurso de muebles de San Francisco (EEUU).

La finca fue heredada a mediados del siglo pasado por los marqueses del Borghetto y luego por sus hijos, la familia Morenés, a quienes el Estado se la expropió tras un proceloso contencioso judicial sustanciado en diciembre de 1998.
Los Morenés perdieron, salvo unas escasas doscientas hectáreas, el disfrute de la "paradisiaca soledad" de estas tierras milenarias, donde aún se investiga la presencia de la mítica Tartessos, pero aducen, con orgullo, que supieron preservar durante cinco generaciones este edén, donde sobreviven los últimos ejemplares de águila imperial y de lince ibéricos de Doñana.

Su esfuerzo mantuvo a Marismilla -en singular, como ellos la denominan- frente a fenómenos naturales como crecidas del Guadalquivir, sequías, incendios o epidemias, y ante las tribulaciones históricas como la invasión napoleónica, la expropiación republicana, el desarrollismo franquista o el furtivismo. Ahora es el Estado el que gestiona desde hace década y media Las Marismillas -en plural- y el que vela por preservar su "paradisíaca soledad", para muchos, el alma verdadera de Doñana."



No son nada más que puntitos blancos, pero ahí estaban ¡¡flamencos!! Y era la primera vez que los veía 





A mediados del siglo XV, con la plantación de pinos y la necesidad de mano de obra, empiezan a instalarse familias en esta parte del parque. A algunas de estas familias se le adjudicó una pequeña parcela en la que desarrollaban una agricultura de subsistencia. Así nace el poblado de “La Plancha”. Sus habitantes se dedicaban al carboneo, al aprovechamiento dela piña y a otros trabajos.

El poblado llego a tener unas 60 o 70 casas con una población de unas 400 personas

Seguimos por la playa hasta la desembocadura del río y continuamos, ya de regreso, por la playa. En esta zona es donde se puede ver al que se conoce como “Barco del arroz"

El 27 de febrero de 1994, un barco chipriota cargado con 6.080 toneladas de arroz procedente de Bangkok, el Weisshorn, iba a penetrar en el río Guadalquivir con destino al puerto de Sevilla. A la altura de Chipiona, debido a la marea baja, el barco quedó encallado en la plataforma continental, provocando vías de agua. El arroz se infló con el agua de mar hasta el punto de abollar las puertas metálicas que lo guardaban. El barco acabó partiéndose en dos y la tripulación huyó del barco hacia las costas de Chipiona. Se dice que el buque no encalló por accidente, sino que fue el Capitán el que lo acercó a propósito a la costa, por una deuda con el armador. Otra versión más oficial apunta a que el barco se encontraba fondeado en el día de los hechos frente a las costas de Sanlúcar a la espera de entrar por el río, en ése día hubo un fuerte temporal que rompió la cadena del ancla, y el navío se vio arrastrado por el viento y el oleaje hasta una zona poco profunda conocida como "Bajo Picacho", donde encalló. Los vecinos de Sanlúcar y Chipiona sufrieron durante más de un mes un olor insoportable provocado por su putrefacción.

Extraido de la Wiki

domingo, 11 de enero de 2015

Lucernas

La lucerna consiste en un depósito de aceite de forma circular o elíptica, la boca, por la que se empujaba la mecha, y el asa. Para su fabricación se utilizaba terracota de colores amarillos, rojo o parduzco, frecuentemente se sacaba brillo con silicato. Podían tener una o varias aberturas para la mecha:
"Aunque doy luz a convites enteros con mis llamas y teniendo tantas mechas, me llaman una sola lámpara" (Marcial, XIV, 41).
Las clases pudientes utilizaban lucernas de bronce.
Para apagar la mecha y sacarla se utilizaban unas pinzas o agujas.
(Símilo) la 
cabeza agacha, coge la lámpara, saca con una aguja la mecha reseca y con mil soplidos aviva la ténue llama. (Virgilio, App. Vir. Moretum)

Algunas lámparas muestran inscripciones sobre sus bases, grabadas  en relieve, indicando el nombre del alfarero, el propietario o el reinado del emperador. A veces se pueden hallar también marcas comerciales.
 Para la iluminación de habitaciones más grande o se colocaban estas lucernas sobre plataformas o se suspendían de portalámparas o del techo por medio de cadenas. Estos candelabra se hacían de madera o de metal corriente entre las clases más pobres: 

"Estás viendo que soy leña; como no tengas cuidado con mis lumbres, se te convertirá, de candelabro, en una gran lámpara" (Marcial, XIV, 44)
Para adornar el tronco se esculpían con frecuencia figuras de animales
.

Imágenes de : LAS LUCERNAS ROMANAS DEL MUSEO NACIONAL DE ARTE ROMANO DE MÉRIDA

(2002 b) Rodríguez Martín, F. G. Las lucernas romanas del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida.

Monografías Emeritenses, nº 7, Madrid 2002.









De los pelos

Además  de seguir las modas del peinado, las matronas romanas pasaban largo tiempo intentando mejorar su imagen con el cuidado y embellecimiento de su cabello. La aplicación de tintes y ungüentos, la elaboración de rizos y la ornamentación con distintos complementos  eran tareas que ocupaban a las ornatrices y permitían a las señoras vanagloriarse de una belleza  más artificial que natural.


“Pero la mayor parte de sus esfuerzos se van en el peinado. Porque algunas no pasarían un juicio favorable sobre sus dones naturales y, por medio de pigmentos que pueden colorear de rojo el pelo para igualar al sol de mediodía, ellas tiñen su pelo con un capullo amarillo como colorean la lana; las que están satisfechas con sus rizos oscuros gastan la fortuna de sus maridos en ungir su pelo con casi todos los perfumes de Arabia; utilizan herramientas de hierro calentadas a fuego lento para rizar su cabello a la fuerza en bucles, y rizos elaborados con estilo traídos hacia las cejas dejan la frente sin apenas espacio, mientras las trenzas por detrás caen orgullosamente hasta los hombros.”  (Ovidio, Amores)

Los romanos utilizaron un tinte hecho con cenizas de haya y sebo de cabra (sapo)  que elaboraban los esclavos galos para teñir de rubio.


“El sapo, también, es muy útil para este propósito, una invención de las Galias, para dar un tinte rojizo al cabello. Se prepara con sebo y ceniza, de las que las mejores son las de haya y carpe: hay dos tipos, el sapo sólido y el líquido, ambos muy utilizados por los pueblos germanos, por los hombres más que por las mujeres.” (H.N. XXVIII, 51)



Para teñir el pelo de negro se utilizaba una mezcla de aceite de oliva y cáscara de nuez, además de otros ingredientes.

¡Ay, tarde llamo al amor y tarde a la juventud!
Cuando la ancianidad canosa impregna  una cabeza vieja,
Entonces llega el momento de cuidar la figura,
Entonces se tiñe el cabello para ocultar
Los años tintándolo  con la verde corteza de una nuez” 

(Tib. Elegías, I, 8)


Retratos femeninos del Museo Nacional de Arte Romano - Mérida



Retrato femenino del Museo Nacional de Arte Romano - Mérida


viernes, 9 de enero de 2015

Ascendientes: Adelas


Adela Martínez Nogales

Bisabuela paterna



Adela de Tena Martínez

Atalaya por matrimonio. Tía-abuela paterna



Adela Fernández Calderón

Abuela materna


Y yo J


sábado, 6 de diciembre de 2014

Artesanos

Los avances tecnológicos y la generalización del universo digital están muy bien pero no debemos olvidar a los artesanos, esos artistas que conservan la esencia de lo que somos

¿Qué es un artista? Hay tomos y tomos de debate sobre su definición, pero en términos generales es una persona cuyo trabajo muestra sensibilidad e imaginación, una persona que domina una habilidad o un método, una persona que puede hacer algo mejor que otros, una persona que se expresa a través de un medio, una persona que crea belleza. Todas esas son definiciones de Wikipedia.

Un artista, además, conoce a la perfección los materiales con los que trabaja, reflexiona sobre su proceso de creación, conoce los cánones del oficio, no se repite, y sobre todo, se manda solo

Para conservarlos/ conservarnos, mantener su arte/ mantenernos, estaría bien la construcción de una red, que funcionara como un poderoso instrumento de planeamiento en el diseño eficaz de un plan de preservación de nuestros valores intangibles, de nuestra muy rica y variada cultura material y de nuestros artesanos y sus conocimientos.

Me ha encantado este video que una empresa ha dedicado a sus artesanos que realizan su trabajo con la misma atención al detalle que deberíamos aplicar a la vida en general, teniendo en cuenta la diversidad de necesidades, las condiciones estacionales y ambientales, .... como parte de una vida equilibrada. 



sábado, 15 de noviembre de 2014

Una oportunidad única para pasear por el Puente de Hierro.

Dentro del programa "150 años del Ferrocarril en Mérida", se ha organizado una ruta guiada “POR EL PATRIMONIO FERROVIARIO EMERITENSE”, guiadas por voluntarios culturales Eméritos y personal de la Asociación Extremeña de Amigos del Ferrocarril.

Las visitas se realizarán durante los tres sábados de Noviembre. Han empezado hoy, 15 de noviembre y se repetirán el 22 y 29 de noviembre de 2014. A las 11'00 horas, para grupos de 50-60 personas.

La ruta comienza en el exterior de la entrada a la Cripta de Santa Eulalia, a la derecha del Hornito y a partir de ese lugar y atravesando  la Estación del Ferrocarril por la zona de las antiguas cocheras y continua por las instalaciones de la Estación hasta llegar al Acueducto de los Milagros, para acceder a la vía del tren (de Sevilla) a la altura de la calle del Ferrocarril. Se recorre a pie el Puente de Hierro, con autorización de la ADIF - RENFE. Y de regreso se termina en el puente romano del Albarregas.






















7






Sobre el puente: 

Según indican documentos de la época la estructura, de 605 metros de longitud, fue creada por la compañía M. Z. A. en 1883 y se compone de once tramos de 187 toneladas cada uno. 
.
El único puente ferroviario metálico que subsiste en la actualidad en Extremadura está ubicado en la capital autonómica. Con 605 metros de longitud está construido sobre el río Guadiana, a una distancia de 1.600 metros de la actual estación de ferrocarril.

Su construcción fue aprobada por su Majestad el Rey Alfonso XII y comunicada al Ministerio de Fomento y Dirección General de Obras Públicas el 20 de enero de 1882. Datos extraídos de documentación aportada por Antonio Hidalgo, un estudioso del tren en la ciudad. La acometida de la obra la realizó la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante.

Según actas del Archivo Municipal de Mérida, el 22 de octubre de 1852 se vendieron acciones para la construcción de un ferrocarril de Mérida a Sevilla, siendo otorgada tiempo después la concesión, que caducó el 29 de diciembre de 1866.

Otorgada nueva concesión el 24 de marzo de 1869 con arreglo al Decreto de 14/11/1868 resultó nuevamente caducada hasta que, por Orden de la República del 26 de febrero de 1873 se dispone la presentación de un nuevo proyecto, que también llegó a caducar.

Según actas del Archivo municipal de Mérida, en abril de 1877 se llevaban invertidos en la línea dos millones de reales de vellón.

La información que se conoce sobre este puente provisional, así como la construcción del puente definitivo de hierro, construido por la Compañía de M.Z.A. en 1.883, se cita en un trabajo de este autor.

Los terrenos que fueron expropiados a la salida dirección Calamonte para enlazar la vía, todos pertenecientes a la dehesa El Prado, se ordenaron por decretos de expropiación forzosa publicados en sendos Boletines Oficiales de la Provincia de Badajoz, que se pueden encontrar en el Archivo Municipal de Mérida con la relación de todos los parceleros afectados. Las pruebas de paso, una vez terminada la obra, se hicieron el día 14 de diciembre de 1883, resultando de conformidad para su uso.

187 toneladas por tramos

El puente definitivo se proyectó con once tramos de hierro de 55 metros de longitud cada uno, de centro a centro de cada pila, con vigas de celosía del sistema 'linville', que darían una longitud total de 605 metros, apoyado en diez pilas y dos estribos, midiendo las primeras cinco metros de ancho por 2,30 de grosor.

El importe de los tramos metálicos, material de vía y máquinas se desconoce, lo mismo que el presupuesto de la mano de obra, que debió ser elevado dado el volumen y dificultades del trabajo ejecutado.

Existe la posibilidad real de que Finch fuera el ingeniero director a pie de obra de los trabajos de ensamblaje de la estructura y aparejos del puente, bajo la dirección de los ingenieros jefes de Madrid. También de que formara su propio equipo con técnicos y oficiales de su propia nacionalidad.

A cada metro lineal del puente (armazón y material de vía) se le consideran 3,4 toneladas, que hacen un peso total de 187 toneladas por tramo.

El 22 de octubre de 1925 se proyectó la sustitución de los tramos metálicos del puente por otros nuevos de acero dulce, lo que importaba un total de 2.752.210 pesetas, pero existía otra opción de hacerlo con arcos de hormigón en masa, en el estilo de la época, que importaba 3.548.707 pesetas. Ninguno de los proyectos se llevó a efecto.

El depósito de máquinas, según planos de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, disponía de veinte cocheras para otras tantas máquinas con placa para invertir el sentido de las mismas, siendo corriente el dicho de que no había una familia en Mérida que no tuviera algún familiar ferroviario.

Durante varios años, el agua para abastecer las calderas de las máquinas y producir el vapor era elevada desde el Albarregas al depósito, tomada de una balsa preparada río arriba, pasado el acueducto de Los Milagros, según planos de la época.